domingo, 10 de marzo de 2024

clases particulares literatura domingos capital 1537704979

 Clases particulares en Caballito


Durante 30 años he dado 
clases particulares en mi estudio privado de Caballito
a toda clase de personas
y toda clase de materias y temas:

aprendìa mucho dando clases particulares
un alumno detràs de otro: cada tanto

alguno decìa que se habìa olvidado la billetera
o el dinero; o habìa perdido ambos

muchos llegaban tarde, otros simplemente me dejaban plantado:
durante un lapso de tiempo
no se sabìa a ciencia cierta
si realmente vendrìan o llegarìan tarde:
no existìa watsap, ahora las cosas son màs sencillas:
le mandas un mensaje y listo

antes era reacio a llamar por telèfono
o simplemente no contestaban

cuàntas veces me habràn dejado plantado

a veces, pretextando cualquier cosa 
se iban en mitad de la clase
huìan acaso despavoridos

a menudo, yo no les cobraba
porque desconocìa el tema 
que me solicitaban

pero en lineas generales durante muchos años
di clases privadas en mi estudio particular
sito en el barrio de Caballito
a 1 cuadra del Parque Rivadavia

a veces iba a domicilio: la otra vez contè
cuantas veces habìa ido a dar clases a domicilio
y en toda mi vida contè
50 veces
no màs
o no mucho màs

de ninguna manera estaba dispuesto
a salir con una alumna
eso sì que no
pero unas pocas veces
se me entregaban de tal forma
que no me quedò otra cosa
que salir
con la alumna particular
que de inmediato dejaba de serlo
para pasar a ser otra: novia
o como prefieran llamarlo

sì novia, novios, lo llamàbamos asì

esto solìa suceder
en lineas generales
durante las tardes de primavera
o de verano
a veces, en el invierno
raramente en otoño
y raudamente nos dirigìamos rumbo a una confiterìa
o en direcciòn a un vulgar y silvestre cafè
para charlar, para platicar de diversos asuntos 
que no vienen al caso
o que simplemente no recuerdo en absoluto

allì pasàbamos horas y horas
hasta que al fin nos besàbamos
en una esquina o rincòn de dicho bar:
de inmediato salìamos
en direcciòn al hotel o albergue màs cercano
a los efectos de hacer el amor
sin prestar la menor atenciòn a
telarañas o
espejos enmohecidos
que generalmente 
habitaban aquellos sòrdidos espacios privados

esto no era todo: porque tambièn concurrìamos a 
determinados salones de baile
con el objeto de bailar y franelear seductoramente
hasta altas horas de la noche o de la madrugada
hasta que finalmente habìa que dormir
entonces
rumbeàbamos hacia su hogar dulce hogar en Villa del Parque
màs exactamente sobre la calle Helguera
que acaso recuerda a un guerrero de la independencia
y o de las guerras civiles
entre unitarios y federales
entre el interior y Buenos Aires
la Confederaciòn urquicista etc.

Los domingos por la mañana nos decidìamos a despertar
pero esa es otra historia
u otro tema.

No quiero dejar sin embargo
de ahondar en la siguiente cuestiòn: ...

sábado, 2 de marzo de 2024

Taller prosa poetica Caballito 153 770 4979

   Todas las noches, ya hace miles de años, añares, una mosca viene a visitarme en la cama. Ya acostado, la mosca viene a saludarme: yo agito la mano y ella se va. Me pregunto si es la misma mosca de siempre o son moscas distintas. Mosquitero no hay - no se estila en Baires, no se acostumbra - pero de todas maneras.

  No se trata de una muerta mosquita sino de una vulgar y silvestre mosca.
  No la he visto nunca: solo escucho su delicioso zumbido que me recuerda a la muerte o simplemente a lo excrementicio, Machado mediante, evidentemente.
  O incluso a Parra, Nicanor, que en una de sus fervientes prosas nos habla, o nos escribe mejor dicho, de su pasiòn por las moscas y otras criaturas del animal reino.
  Yo, coleccionista de lugares comunes, huesos, catacresis diversas y hechas frases de todo tipo o clase, me declaro fervorosamente muerto, como un aprendiz de suicida que no tiene mejor cosa que hacer que divagar en moscas y otras creaturas del animal reino o imperio.
  Ahora bien: yo no la veo nunca a la dicha mosca en medio de la tiniebla màs absoluta pero ella me recuerda a la muerte frìa y a la misma mierda, a la que me han enviado muchas veces y luego de haber injuriado a mi señora madre, fallecida hace muchos años, muy joven, en virtud o a causa de un càncer que le crecìa adentro como una constelaciòn o como una planta verde y bàsicamente monstruosa.
  En fin, ya dejo esta prosa durmiente para irme a acostar en la esperanza de la cotidiana visita nocturna, mortuoria y zumbante, Rimsky Korsakov mediante, Osmar Maderna, mediante. Aunque por el zumbido, no se trata de un bello moscardòn sino de una simple, vulgar, silvestre y seductora mosca.
  Machado mediante.

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  Poemas conceptuales


Si tomara una direcciòn tendrìa
30 horas en un solo lugar y no tendrìa que estar yendo de acà
para allà, a las corridas, por temor a llegar tarde.
 
Recuerdo la època en que fui adolescente, joven,
y vendìa objetos por las calles: era libre como un ave
o asì lo creìa
y entraba a los comercios para conocer gente 
sumamente interesante.

Poderosamente me llamaban la atenciòn
los escaparates, las vidrieras, las bellas vendedoras:
una en especial, no sè por què, me obsequiaba libros de Neruda
(Losada obviamente)
en la esquina de El Maestro y Rivadavia: hoy hay un cafè al que
nunca he ido, ni siquiera he entrado.

Actualmente, en cambio, las personas parecen saber mucho, ostentan
sus pobres conocimientos, olvidan la Muerte
al final del callejòn, esa boca de lobo los atrapa
irremediablemente.

Ella, la Muerte, los espera en todas partes, es 
extremadamente paciente, como ella sola puede serlo, ellos
mientras tanto, exhiben sus pobrecitos, sus paupèrrimos y
ruinosos saberes jurìdicos, jurisprudenciales.

No obstante, la vida sigue su afortunada rueda, o no tanto:
los puentes, recientemente construidos, se caen en pedazos
barridos por las aguas desencadenadas, el viento, la lava.

Yo entraba en los negocios, procurando vender
ciertas determinadas mercancìas
que no vienen al caso: làmparas, espejos varios, repuestos diversos, accesorios
de todo tipo: cheques me daban, billetes, caminaba y miraba

pero mi mirada estaba atrapada por la lògica mercantil
que como un pulpo asesino nos desgarra entre sus 8 tentàculos
como el Kraken de Victor Hugò en
Los trabajadores del mar
Arlt mediante, Rand mediante.

Milei es un loco pero ahora tiene el poder
ergo, puede permitirse 
el lujo de la locura.

Hitleriano y anarco libertario, todo a un mismo tiempo,
se permite presidencialmente
toda clase de gestos màs o menos crispados
propios de una pseudo estètica nazi solapada
insidiosamente anarquista
aunque de àcrata no tiene
absolutamente nada, pero ha expropiado el tèrmino
"libertario".

Yo vendìa toda clase de cosas mediante corretaje
en especial, extinguidores de incendio, recuerdo, por ejemplo,
que vendìa con una facilidad extraordinaria realmente
que a mì mismo, incluso, me sorprendìa
gratamente.

Me sentaba en las confiterìas, muy cerca de la caja registradora
a leer el diario, pero con el objetivo real de vender
y extrañamente lo lograba.

Dejaba la lectura o el baile de lado
y a cargar los putos matafuegos
lo cual llevaba un cierto tiempo porque habìa que ir a 
la fàbrica, tomar el subte, el premetro (una especie de tranvìa,
por Soldati) ir, volver y la puta que te pariò. Pero aquello ciertamente

me daba de comer, me permitìa 
parar la olla, pagarme la facultad, porque estudiaba Letras
en la UBA.

Sì, estudiaba Letras, y recitaba las Aguafuertes porteñas de
Roberto Arlt, de memoria, es decir, de corazòn
para escarmiento de los acadèmicos
sin pena ni gloria

que vendìan sus libros indirectamente
pues los ponìan como bibliografìa obligatoria: increible pero real.

Asì pasaron los años, se me fue blanqueando el pelo, el rebenque de la vida
me ha golpeado sin cesar, sin Cèsar, sin zar del clima
o de las finanzas.

Un dìa dejè el corretaje, terminè la carrera de Letras y
mientras estaba orinando en el baño de una escuela, me dije
premonitoriamente: finalmente, Gastòn, te han atrapado.

Y era cierto.
Totalmente.
Absolutamente.

taller poesia capital federal sabados domingos 49034485

 Poemas conceptuales


Si tomara una direcciòn tendrìa
30 horas en un solo lugar y no tendrìa que estar yendo de acà
para allà, a las corridas, por temor a llegar tarde.
 
Recuerdo la època en que fui adolescente, joven,
y vendìa objetos por las calles: era libre como un ave
o asì lo creìa
y entraba a los comercios para conocer gente 
sumamente interesante.

Poderosamente me llamaban la atenciòn
los escaparates, las vidrieras, las bellas vendedoras:
una en especial, no sè por què, me obsequiaba libros de Neruda
(Losada obviamente)
en la esquina de El Maestro y Rivadavia: hoy hay un cafè al que
nunca he ido, ni siquiera he entrado.

Actualmente, en cambio, las personas parecen saber mucho, ostentan
sus pobres conocimientos, olvidan la Muerte
al final del callejòn, esa boca de lobo los atrapa
irremediablemente.

Ella, la Muerte, los espera en todas partes, es 
extremadamente paciente, como ella sola puede serlo, ellos
mientras tanto, exhiben sus pobrecitos, sus paupèrrimos y
ruinosos saberes jurìdicos, jurisprudenciales.

No obstante, la vida sigue su afortunada rueda, o no tanto:
los puentes, recientemente construidos, se caen en pedazos
barridos por las aguas desencadenadas, el viento, la lava.

Yo entraba en los negocios, procurando vender
ciertas determinadas mercancìas
que no vienen al caso: làmparas, espejos varios, repuestos diversos, accesorios
de todo tipo: cheques me daban, billetes, caminaba y miraba

pero mi mirada estaba atrapada por la lògica mercantil
que como un pulpo asesino nos desgarra entre sus 8 tentàculos
como el Kraken de Victor Hugò en
Los trabajadores del mar
Arlt mediante, Rand mediante.

Milei es un loco pero ahora tiene el poder
ergo, puede permitirse 
el lujo de la locura.

Hitleriano y anarco libertario, todo a un mismo tiempo,
se permite presidencialmente
toda clase de gestos màs o menos crispados
propios de una pseudo estètica nazi solapada
insidiosamente anarquista
aunque de àcrata no tiene
absolutamente nada, pero ha expropiado el tèrmino
"libertario".

Yo vendìa toda clase de cosas mediante corretaje
en especial, extinguidores de incendio, recuerdo, por ejemplo,
que vendìa con una facilidad extraordinaria realmente
que a mì mismo, incluso, me sorprendìa
gratamente.

Me sentaba en las confiterìas, muy cerca de la caja registradora
a leer el diario, pero con el objetivo real de vender
y extrañamente lo lograba.

Dejaba la lectura o el baile de lado
y a cargar los putos matafuegos
lo cual llevaba un cierto tiempo porque habìa que ir a 
la fàbrica, tomar el subte, el premetro (una especie de tranvìa,
por Soldati) ir, volver y la puta que te pariò. Pero aquello ciertamente

me daba de comer, me permitìa 
parar la olla, pagarme la facultad, porque estudiaba Letras
en la UBA.

Sì, estudiaba Letras, y recitaba las Aguafuertes porteñas de
Roberto Arlt, de memoria, es decir, de corazòn
para escarmiento de los acadèmicos
sin pena ni gloria

que vendìan sus libros indirectamente
pues los ponìan como bibliografìa obligatoria: increible pero real.

Asì pasaron los años, se me fue blanqueando el pelo, el rebenque de la vida
me ha golpeado sin cesar, sin Cèsar, sin zar del clima
o de las finanzas.

Un dìa dejè el corretaje, terminè la carrera de Letras y
mientras estaba orinando en el baño de una escuela, me dije
premonitoriamente: finalmente, Gastòn, te han atrapado.

Y era cierto.
Totalmente.
Absolutamente.

viernes, 1 de marzo de 2024

Poesie argentin poems poet

 Soliloquio del ex poeta


Siempre los mismos libros de mierda: no renuevan nada, siempre
la misma bosta libresca en los estantes: lo mejor es lo primero que
se vende y, obviamente, queda toda la basura que
en un año
ha aumentado el precio 4 veces màs 
debido a la maldita inflaciòn
o màs bien, hiperinflaciòn.

En resumen: libros de mierda, siempre la misma bosta, caros
y pèsima atenciòn: libros y revistas tirados por el suelo,
libros viejos humedecidos, amarillentos
y a precios altìsimos
para mis pobres finanzas.

Y encima, para colmo de males,
tener que estar yendo de un lado al otro,
de un castillo al otro, viendo còmo los cargos directivos
son asumidos por incompetentes sin tìtulo alguno
pero, claro, de estar todos los dìas con eso mismo
durante meses, durante años, lustros,
aprenden el burocràtico oficio
mientras yo me la paso
yendo de un lado a otro, al 
pepe, al divino
botòn, reverendo
pelotudo, boludo importante.

Y no hay nada que hacerle, debo
esperar aùn años, lustros,
hasta que fenezca la sanciòn
que recibì por hacer boludeces, por
cuestionar al poder: los jefes ponen cara de locos, defienden
su granito, su gota de poder
con
dientes y uñas: mucho les ha costado llegar allì y pronto
se jubilaràn: justamente por eso tomaron el cargo:
para jubilarse como directivos, como supervisores o 
inspectores.

Algunos, desafortunadamente, fallecen antes: paros
cardìacos, càncer o alguna dolencia
similar.

Mientras tanto, 
debo resignarme a ir
de un castillo al otro
de un colegio
al otro. 

Y explicar algunos temas en detalle
de los cuales, en el fondo, no sè absolutamente nada,
desconozco, ignoro 
totalmente todo.

"Quien enseña aprende
y viceversa". 

Argentinian Poetry Buenos Aires

 Soliloquio del ex poeta


Siempre los mismos libros de mierda: no renuevan nada, siempre
la misma bosta libresca en los estantes: lo mejor es lo primero que
se vende y, obviamente, queda toda la basura que
en un año
ha aumentado el precio 4 veces màs 
debido a la maldita inflaciòn
o màs bien, hiperinflaciòn.

En resumen: libros de mierda, siempre la misma bosta, caros
y pèsima atenciòn: libros y revistas tirados por el suelo,
libros viejos humedecidos, amarillentos
y a precios altìsimos
para mis pobres finanzas.

Y encima, para colmo de males,
tener que estar yendo de un lado al otro,
de un castillo al otro, viendo còmo los cargos directivos
son asumidos por incompetentes sin tìtulo alguno
pero, claro, de estar todos los dìas con eso mismo
durante meses, durante años, lustros,
aprenden el burocràtico oficio
mientras yo me la paso
yendo de un lado a otro, al 
pepe, al divino
botòn, reverendo
pelotudo, boludo importante.

Y no hay nada que hacerle, debo
esperar aùn años, lustros,
hasta que fenezca la sanciòn
que recibì por hacer boludeces, por
cuestionar al poder: los jefes ponen cara de locos, defienden
su granito, su gota de poder
con
dientes y uñas: mucho les ha costado llegar allì y pronto
se jubilaràn: justamente por eso tomaron el cargo:
para jubilarse como directivos, como supervisores o 
inspectores.

Algunos, desafortunadamente, fallecen antes: paros
cardìacos, càncer o alguna dolencia
similar.

Mientras tanto, 
debo resignarme a ir
de un castillo al otro
de un colegio
al otro. 

Y explicar algunos temas en detalle
de los cuales, en el fondo, no sè absolutamente nada,
desconozco, ignoro 
totalmente todo.

"Quien enseña aprende
y viceversa". 

Argentinian poetry 2024 Buenos Aires

   Soliloquio del poeta fracasado

Si no me hubiera mandado las cagadas que me mandè

ya serìa director y no tendrìa que estar yendo de acà para allà

a las corridas, con el riesgo de llegar tarde. No tendrìa que recibir òrdenes de 

mamertos que no tienen tìtulo de nada ni estar aguantando a 20 o 10 tipos que no desean aprender nada.

Estarìa en un solo lugar delegando, haciendo trabajar a los demàs, no recibiendo òrdenes sino dàndolas:

tendrìa la sartèn por el mango, serìa el dueño de mi propio circo, de mi quinta propia.

Verìa la trastienda, conocerìa a los otros directores y supervisores.

Conocerìa el detràs de escena, las bambalinas ... 

Pero no: ahora, por culpa de las boludeces que hice

tengo que estar yendo de acà para allà, con el riesgo de accidentarme

cualquier dìa de estos, cualquier noche de estas.

Al principio te cuesta: despuès, le vas tomando la mano, se va haciendo fàcil, luego

es una pavada total, màs tarde una boludez que se hace rutina y finalmente

estas harto y saturado de siempre lo mismo...

Pero no: ahora estoy condenado a ir

de un castillo al otro, de una escuela a la otra.

Recibiendo òrdenes e indicaciones de tipos que no saben nada,

que no pueden dar clases de nada, que no tienen tìtulos de nada ...

El poder no es para cuestionarlo: es para tenerlo y ejercerlo.

Si fuera director impondrìa al fin mis ideas pedagògicas y musicales:

la escuela como un espacio educacional y cultural de escritura y de lectura especialmente poèticas

atravesando todas las materias, compenetrando todo ...

Y de la direcciòn darìa el salto a la supervisiòn y me jubilarìa de inspector.

Pero no: estoy condenado. 

Por otra parte: que se meta los libros en el orto: siempre los mismos libros de

mierda, porque no renuevan nada: libros malos y caros, mala atenciòn y siempre

la misma bosta. Garcas en la compra, en el canje, en la venta de volùmenes, de tomos

ya obsoletos, bàsicamente periclitados. 

Y todo el mundo se cree algo: se llama amor propio eso.

Si le das entidad a una nulidad: le molesta, o te quiere forrear, basurear, o

te quiere utilizar, o simplemente estàs creando las condiciones para que te garque, te 

traicione. 

Ah si ya fuera director, si no me hubiera mandado las macanas que me mandè ...

Cometì un error, o varios, lo sè bien pero no sè en què carajos pueda consistir ese error ...

No tendria que estar yendo a las corridas de acà para allà, de un colegio

al otro. Tendrìa todo junto en un solo lugar. Me saludarìan respetuosamente y no como ahora

que o no saludan o no responden el saludo o saludan de mala manera ...

Porque hay un servilismo extremo: te saludan si sos el director, de lo contrario

sos uno màs del montòn.

Què làstima, ahora tendrè que esperar todavìa 2 años y despuès hay que ver què pasa ...