sábado, 23 de marzo de 2024

Clases particulares de Poesia y bailes Caballito domingos 49034485

 El tango en Buenos Aires en los 90


Entrar a esas milongas era entrar al Tango
de repente, como quien no quiere la cosa
o màs como bien la quiere:

de pronto, sonaba Fiore, con Pichuco o con Piazzolla:
Tito amaba a Fiore y me contaba de las confiterìas,
de los bailes de los 40 y 50:

o bailando en Pompeya, en salones donde pasaban Cumbia media hora
y luego tango para los milongueros: o escuchar a Moràn con
Pugliese (con què otra orquesta iba a ser sino?):

yo escribo en la noche cual Neròn comiendo uvas negras:
mientras escucha al Flaco con Pugliese:

en la actualidad, las gentes arrojan viejos discos, libros, a la calle
como si fueran hojarasca, basura neta: en un acto de amor 
levanto esas despreciadas materias y escucho y leo por las noches
como si no tuviera otra cosa mejor que hacer o deshacer
ademàs de escribir poemas sin poesìa

podrà no haber Poesìa
pero siempre habrà poetas 
o antipoetas incluso
(incluso seudopoetastros: yo, por ejemplo)

como iba diciendo versos màs arriba: yo hacìa el verso,
el chamuyo sutil hacìa a las bellas
recitando suavemente poemas de amor en sus oìdos

ellas, las abogaduchas o pùblicas contadoras
reìan a carcajadas a causa de las sandeces que propalaba gratuitamente,
gratamente, mientras sonaba la mùsica:

corazòn de papel: todo ha terminado para quien esto escribe
para quien esto escribe, solo basta recordar los viejos tiempos
en los que bailaba noches enteras, dìas enteros
hasta altas horas de la noche, mientras amanecìa
hasta que las velas no ardìan

como si no tuviera otra cosa que hacer
bailaba como un condenado a muerte
aquella mùsica maravillosa que me volvìa absolutamente loco de atar
loco de remate

y todo mientras como negras uvas cual Neròn
mientras Roma se quema

de pronto, o de golpe, entraba al salòn de baile
como si entrara al Tango mismo: las parejas bailaban lentamente
tete a tete
mejilla a mejilla
hablàndose al oìdo
o miràndose a los ojos
como 2 enamorados
perdidamente

el tango alternaba con la Aventura, el vals criollo y la milonga
tambièn con la cumbia, el jazz, el pasodoble y la salsa
en una especie de licuadora musical y danzante

yo iba de una punta a otra del salòn como un angustiado
procurando levantarme una mina
o en su defecto, bailar unos buenos tangos
con una hermosa que bailara bien

pero no todo se limitaba al tango
porque tambièn bailàbamos rock & roll
que nos hacìa transpirar un montòn
al punto de dejar el saco sobre la silla
o desencorbatarnos

y la cosa no terminaba allì
porque al terminar el baile
nos dirgìamos al hotel o albergue màs cercano
con el fin de hacernos el amor 
y acabar felizmente fulminados
por ese rayo interior
aquel dulce terremoto llamado orgasmo
que nos hacìa quedarnos dormidos inmediatamente
desnudos y abrazados
o simplemente haciendo cucharita

para entonces ya era domingo a la mañana
y presurosos nos dirigìamos a la confiterìa màs cercana
con el objeto de desayunar un sabroso cafè con leche con medialunas
que por aquel tiempo era medianamente barato
y no como ahora 2024 que es un afano total
debido a la hiperinflaciòn dosificada

Perdòname

Tango abolerado, como le gustaba decir a Tito Bardi
por Pacheco y Fresedo      

Y a la tarde del domingo, otra vez a bailar sin parar
como si no existiera otra cosa que hacer
los fines de semana
que milonguear y hacer el amor
miràndonos a los ojos como 2 serpientes mutuamente hipnotizadas
y hablàndonos al oido
mientras tomamos unos ricos copetines
y miramos bailar a las parejas 
la mùsica màs hermosa del universo
.

1 comentario:

  1. El tango en Buenos Aires en los 90


    Entrar a esas milongas era entrar al Tango
    de repente, como quien no quiere la cosa
    o màs como bien la quiere:

    de pronto, sonaba Fiore, con Pichuco o con Piazzolla:
    Tito amaba a Fiore y me contaba de las confiterìas,
    de los bailes de los 40 y 50:

    o bailando en Pompeya, en salones donde pasaban Cumbia media hora
    y luego tango para los milongueros: o escuchar a Moràn con
    Pugliese (con què otra orquesta iba a ser sino?):

    yo escribo en la noche cual Neròn comiendo uvas negras:
    mientras escucha al Flaco con Pugliese:

    en la actualidad, las gentes arrojan viejos discos, libros, a la calle
    como si fueran hojarasca, basura neta: en un acto de amor
    levanto esas despreciadas materias y escucho y leo por las noches
    como si no tuviera otra cosa mejor que hacer o deshacer
    ademàs de escribir poemas sin poesìa

    podrà no haber Poesìa
    pero siempre habrà poetas
    o antipoetas incluso
    (incluso seudopoetastros: yo, por ejemplo)

    como iba diciendo versos màs arriba: yo hacìa el verso,
    el chamuyo sutil hacìa a las bellas
    recitando suavemente poemas de amor en sus oìdos

    ellas, las abogaduchas o pùblicas contadoras
    reìan a carcajadas a causa de las sandeces que propalaba gratuitamente,
    gratamente, mientras sonaba la mùsica:

    corazòn de papel: todo ha terminado para quien esto escribe
    para quien esto escribe, solo basta recordar los viejos tiempos
    en los que bailaba noches enteras, dìas enteros
    hasta altas horas de la noche, mientras amanecìa
    hasta que las velas no ardìan

    como si no tuviera otra cosa que hacer
    bailaba como un condenado a muerte
    aquella mùsica maravillosa que me volvìa absolutamente loco de atar
    loco de remate

    y todo mientras como negras uvas cual Neròn
    mientras Roma se quema

    de pronto, o de golpe, entraba al salòn de baile
    como si entrara al Tango mismo: las parejas bailaban lentamente
    tete a tete
    mejilla a mejilla
    hablàndose al oìdo
    o miràndose a los ojos
    como 2 enamorados
    perdidamente

    el tango alternaba con la Aventura, el vals criollo y la milonga
    tambièn con la cumbia, el jazz, el pasodoble y la salsa
    en una especie de licuadora musical y danzante

    yo iba de una punta a otra del salòn como un angustiado
    procurando levantarme una mina
    o en su defecto, bailar unos buenos tangos
    con una hermosa que bailara bien

    pero no todo se limitaba al tango
    porque tambièn bailàbamos rock & roll
    que nos hacìa transpirar un montòn
    al punto de dejar el saco sobre la silla
    o desencorbatarnos

    y la cosa no terminaba allì
    porque al terminar el baile
    nos dirgìamos al hotel o albergue màs cercano
    con el fin de hacernos el amor
    y acabar felizmente fulminados
    por ese rayo interior
    aquel dulce terremoto llamado orgasmo
    que nos hacìa quedarnos dormidos inmediatamente
    desnudos y abrazados
    o simplemente haciendo cucharita

    para entonces ya era domingo a la mañana
    y presurosos nos dirigìamos a la confiterìa màs cercana
    con el objeto de desayunar un sabroso cafè con leche con medialunas
    que por aquel tiempo era medianamente barato
    y no como ahora 2024 que es un afano total
    debido a la hiperinflaciòn dosificada

    Perdòname

    Tango abolerado, como le gustaba decir a Tito Bardi
    por Pacheco y Fresedo

    Y a la tarde del domingo, otra vez a bailar sin parar
    como si no existiera otra cosa que hacer
    los fines de semana
    que milonguear y hacer el amor
    miràndonos a los ojos como 2 serpientes mutuamente hipnotizadas
    y hablàndonos al oido
    mientras tomamos unos ricos copetines
    y miramos bailar a las parejas
    la mùsica màs hermosa del universo

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