jueves, 6 de febrero de 2025

Anti autoayuda

 Para ser cada dìa peor y terminar pronto

se recomiendan los siguientes trucos, o consejos o como se llame:

fumar como un escuerzo a màs no poder
arrojando humo a la cara de los parroquianos
los comensales,
los invitados a una fiesta famosa
fumando un cigarrillo negro atràs del otro
de modo de tener un olor y un aliento
francamente repugnante
de suerte que todos se alejen de uno: la familia
(nada queda en familia)
los amigos
las novias y amantes
todos y todas

otra sugerencia interesante: tomar y mezclar
toda clase de alcoholes: cerveza, vino blanco y tinto, sidra etc.
de manera de ofrecer la triste, tristìsima imagen
de un borrachìn empecinado
un ebrio empedernido y sin remedio alguno a la vista
al borde mismo del tremens delirium
es decir que ve toda clase de alucinaciones
auditivas, visuales, olfativas etc.
y delira a màs no poder
es decir que dice toda clase de estupideces
como una especie de ametralladora de idioteces
en vos bien alta, por otro lado
toda clase de improperios, exabruptos y palabras soeces
de esas referidas al cuerpo humano y a las sustancias que suelen salir de èl
(no entraremos en detalles)

acostarse con toda clase de prostitutas y prostitutos
de modo de contagiarse toda clase de enfermedades infecciosas y venèreas

tomar toda clase de drogas y estupefacientes etc.

pero en especial, entregarse al consumo de la droga màs poderosa y adictiva:
el
Sexo
que como una espada de Damocles
se cierne sobre nuestros corazones y cabezas
y nuestros sexos màs o menos erectos
haciendo la vida imposible de sobrellevar

estos son mis consejos de anti autoayuda
para hacerte la vida màs breve
en caso de que no gustes o no te animes al
suicidio

en este sentido y no en otro,
se recomiendo la atenta lectura del escritor rumano
Emile Cioran
o
de
Eugene Ionesco
tambièn rumano

Ùltima recomendaciòn o sugerencia
leer todos los libros de autoayuda que se pueda
gastarse todo el miserable salario en ello
luego de trabajar hasta 18 hs. al dìa
sin poder dormir
vìctima del màs atroz de los insomnios

Con esto ùltimo tiene el final màs que asegurado.

Si esto no da resultado
sugerimos el plan B:

concurrir a la Iglesia màs pròxima a su domicilio
todos los dìas, todo el dìa:
rezar durante horas
hacer la confesiòn
en varias iglesias de la localidad
hasta volverse totalmente loco de remate
loco furioso
o de lo contrario, mirar horas y horas durante muchos dìas
el aparato de televisiòn
hasta hacerse pedazos la vista
etc.

Discutir en el trabajo con su jefe
insultarlo o pegarle incluso un cachetazo
de modo de ser despedido sin indemnizaciòn alguna

Profundizar en el màs absoluto de los fracasos
hasta alcanzar la total perfecciòn

Etc.

domingo, 2 de febrero de 2025

taller de aforismos Caballito 2025

 La sangre con letra entra.

En aula cerrada no entran las moscas.
El alumno por la boca vive.
Galàn mata billetera.
Crìa alumnos y te comeràn los ojos.
Alumno que aprobò, volò.
A nota regalada no se le miran los dientes.
Mejor aprobado en mano que 10 volando.

El aula no se mancha.

taller de cuentos surrealistas 49034485

 Solìa pasarme que no podìa controlarme y me tiraba pedos, flatos (flat, flatus) en los lugares màs inverosìmiles o inadecuados: al hacer el amor, en el ascensor, en la playa, en reuniones sociales, dictando o dando càtedra de temas que desconocìa por otra parte en forma màs o menos absoluta o total y en otros sitios que el lector guste de imaginarse.

Es decir que al sonido se le sumaba el consecuente olor, mejor dicho, mal olor, o peor.
Lo peor del caso es que despuès de un tiempo no podìa controlar el maldito esfìnter y me hacìa encima ya sea orinando o defecando o las 2 cosas a la vez, juntas. Pero por suerte esto sucedìa en mi dulce hogar o llegaba a tiempo al toilette e inodoro (Pereyra) pero por ahì (o por ay!) no habìa higiènico papel pero gracias a Dios y a la tecnologìa digital y artificial inteligencia, me comunicaba por el celular con mis gomìas que me alcanzan el dicho papel: de pronto, afortunadamente, veìa arriba de la puerta una mano con el dichoso papel.
Si esto no ocurrìa apelaba a determinados libros que traìa por las dudas, preferentemente la obra completa de Orozco o autores parecidos o similares. (Sì ya sè que significan lo mismo pero me divierto hinchando las pelotas con pelotudeces, boludeces).
El maldito cafè, la leche me hacìan mal. Solo podìa tomar agua (sin gas).
Con el significante no se jode, como dice mi ex amigo Ricardo Strafacce.
Por el momento ando màs o menos bien si no no estarìa escribiendo esta chotada berreta y sobre todo, pedorra.
Pido disculpas a diestra y siniestra y me declaro totalmente culpable.

taller de narrativa surrealista 49034485

 Me metì un dedo en la colita y desde entonces no lo he podido sacar y de esto hace bastante tiempo y ahora vivo encorvado con el dedo en el culo, en el orto, en el esfìnter.

El problema es que en algùn momento tendrè que ir al baño y no puedo andar encorvado y con un dedo en el ano (ano, Ana) de alguna manera me lo tengo que sacar.
Esto me recuerda una historia inverosìmil que me contaba Tito Bardi en los viejos tiempos: perros que luego de fornicar, no podìan despegarse y humanos amantes que les sucedìa algo similar: la historia me parecìa bastante inverosìmil pero me gustaba còmo la contaba Tito: solìa pasarme que me contara pelìculas y despuès me gustaba màs el relato de Tito que la pelìcula en cuestiòn.
El tema es que con un poco de jabòn y otro poco de miedo saquè finalmente el dedo del recto. No fue tan dificil despuès de todo o nada.
No fue tan dificil, incluso fue fàcil, demasiado.
Al que no vi nunca màs fue a Tito: hace años, añares que no lo veo.
Ya debe haber muerto, seguramente.

escritura automatica surrealista 2025

 En un micro, bastante largo y grande por otro lado, de hecho de 2 pisos: se subìa por una escalerita de caracol y mirabas el paisaje urbano o suburbano (el profundo interior que era exterior) a travès del vidrio de la ventana del micro (que era como dije al comienzo, bastante grande y alto y largo). Y eso era todo o casi nada: eso fue todo lo que ocurriò o sucediò.

Nada que nadaba. En la piscina o pileta.
O como diablos se llame o diga o conozca y reconozca.
Nada que nadaba en una especie o suerte de gelatina cuadrada y transparente.
Con muy pequeñas olitas.
Y arriba un techo medio roto.
Yo me sumergìa en esa gelatina de cristal.
Generalmente, por las tardes.
Era ergo un micro algo macro. Magro.

taller de surrealismo prosa y poesia 49034485

 nos sentamos en la mesa de un bar a mirarnos y arrojarnos palabras: como en un sueño hablàbamos mientras fumàbamos y tomàbamos cafè o ciertos copetines cuyo sabor no recuerdo, dos mujeres me miraban sonrientes, y con cierta indeterminada sorna, creo, me miraban y de a ratos me besaban, me pedìan cosas, extrañamente luchaban entre ellas por mi culpa, creo, quiero creer, espero no equivocarme o sì: luchaban por conquistarme mediante miradas, sonrisas, juegos de manos, vomitaban sueños palabras poemas miradas sonrisas, arrojaban toda clase de cosas como dardos invisibles, como rayos televisivos o historietìsticos, còmicos comidos. A razòn de muchas palabras por segundo y como vengo diciendo miradas sonrisas orgasmos orquestas gusanos hermanos. En rigor de verdad, alucinaban, frecuentemente deliraban, craneaban sutiles venganzas y toda clase de represalias. Me echarìan del trabajo o jotraba, me hostigaban, me deliraban, me psico pateaban, me dormìan, me descansaban y desayunaban. Creo, quiero creer, espero no equivocarme pero ellas tiraban pasos y palabras, sueños e imàgenes de toda clase, imàgenes televisivas, foto y cinematogràficas, en hora buena, o mala. Y al final, sin la torta y sin el pan.

Como quien dice o desdice.

taller de prosa surrealista 49034485

 Un tenedor no tiene nada, es solo un instrumento, un utensilio, un cubierto, o algo por el estilo, digamos; un tenedor està protegido por ley de lo contrario no tendrìa nada, se lo sacarìan todo frecuentemente, con una frecuencia espeluznante, insòlita, quiero decir o desdecir: los chorros, vamos, chorros de chorros chorrean y chorean los rochos, ronchas, y esto no es todo, pero casi: no tengo nada y eso me hace màs o menos libèrrimo por no decir libertario, por no decir liberal o neoliberal; imàgenes: fotografìas desconsoladas de 2001: que se vayan todos etc. pero no se fue nadie o en todo caso, en cualquier caso volvieron, y eso fue cualquiera, cualquier cosa mariposa. Ojo al piojo. Bueno, como iba desdiciendo: un tenedor no tiene nada o muy poco: la onda es no tener nada, cuando menos tenès mejor: què catzo te van a robar, a bolsiquear, a rapiñar? Nada, ok?


Un tiempo un tenedor fue algo directamente diabòlico, digamos en la Edad Media, en el Medioevo que le dicen (por estar entremedio) con sus catedrales, vitrales y etc. Còmo te vas a meter eso en la boca, dicen que decìan los medievales, capturados por la Religiòn que no ligaba nada como hoy estamos atrapados en la aràcnida red massmediàtica.

De pronto me acuerdo que en medio de un monumento màs o menos monumental, nos besàbamos rabiosamente como amantes enloquecidos, como amantes electrocutados: nos miràbamos a los ojos. Luego hicimos el amor en la cama matrimonial y patrimonial de mis antiguos biològicos padres. Hicimos el amor, bien digo, o maldigo.
Destejimos el amor.
Deshilvanamos el amor, el hilo del amoroso relato o relaciòn.

Y decididamente no tenìamos absolutamente nada de nada, salvo, excepto a nosotros mismos ...

Y el relato o relaciòn se iba apagando lentamente ...

Nunca màs volvì a verte a pesar que te habìa regalado (o por eso mismo) un libro de relatos ...