Taller de Poesia enero 2025 febrero lunes a domingos Clases particulares presenciales individuales en estudio privado Caballito Caba Capital Federal con Profesor y Licenciado en Letras UBA y tambièn Abogado 153.770.4979 & 4903.4485 Dr. Prof. Lic. UBA Gaston Matias. Caballito Caba zona Parque Rivadavia Turnos los 366 dias del año Precios muy accesibles y años de experiencia docente y pedagogica
jueves, 16 de enero de 2025
taller de prosa surrealista Caballito 49034485
Continuidad de los sueños: hay una fiesta de cumpleaños con el famoso artista que representa al padre , hay una màquina de 1000 tonos aproximadamente; hay ciertos indefinidos espacios onìricos que debemos atravesar: una iglesia o algo por el estilo de muy estrechos pasillos, la calle se inunda, hay un puente que hay que recorrer y lo recorro con el portero de la escuela que de paso me cuenta sus penurias y chismes; hay un aula y todo parece un sueño màs que una clase: hay ventanas y puertas y pupitres y pizarrones negros o verdes, pizarras blancas, y esbeltas mujeres que entran o salen. Tambièn hay grandes comilonas y comemos pero tambièn tengo mucho miedo de estar desnudo o mancharme enchastrarme con grandes excrementos: los baños no existen o no hay higiènico papel o todos los baños estàn ocupados y los dichos baños estàn llenos de hombres y mujeres que corren de acà para allà como si hubiera ocurrido algo grave o todo fuera màs o menos gris y somnoliento. Y asì son estas pesadas pesadillas ancestrales o cadavèricas.
taller de escritura 2025 Caballito 49034485
En efecto, una noche me encontrè un agujero en medio de la vereda y lo levantè y me lo guardè en el bolsillo para mostràrselo a mi novia y a mis amigos.
Cuando lleguè a mi casa lo saquè del bolsillo y comenzè a mirar a travès de èl.Y lo que vi me volviò absolutamente loco.
Loco de remate y de atar.
Esto es lo que vi a travès del agujero maldito: vi mi futuro y estaba muerto para siempre, los ojos cerrados y me iba disolviendo lentamente en la nada ...
Horrorizado lo arrojè por la ventana.
Pero vi como un vecino lo recogiò y comenzò a mirar a travès de èl.
No sè lo que vio pero sì vi còmo comenzaba a correr desesperado hacia quien sabe donde ...
Bajè para ver donde habìa tirado ese agujero el vecino pero no lo encontrè por ningùn lado.
Pero no lo encontrè porque toda la vida, toda la realidad incluidos nosotros y nuestro cuerpo (o sea nosotros mismos porque no somos otra cosa que cuerpo) està llena de agujeros, de orificos, todo nuestro mundo es un universo perforado como un vasto queso gruyere y observamos lo "real" a travès de todos esos huecos del infierno ...
Oh Dios de dioses! Toda la realidad se aparecìa putrefacta y llena de muerte por màs que los humanos seres se hagan bien los pelotudos, quiero decir los desentendidos ...
Y no hay nada que hacerle: todo se dirige hacia la muerte por màs que se hagan el amor y tengan hijos y amigos y etc.
Todo se dirige a la muerte por màs que inventen nuevas tecnologìas y robots y nuevos aparatos y artificios supermodernos ...
Es màs todos estos aparatos automàticos tambièn producen muerte ...
Lo ùnico que sobrevive a travès de los milenios son las piràmides ...
Los grandes monumentos fascistas y totalitarios ...
Pero incluso a veces las grandes ciudades mueren, los lenguajes se extinguen fatalmente, los planetas, los satèlites, las enanas estrellas, los negros agujeros ...
taller de narrativa Caballito 2025 tel 49034485
Habìa una vez un cuento que nadie querìa leer ni oir y era tan pero tan malo que estaba triste y compungido: nadie lo querìa y su autor era un anciano choto que se caìa a pedazos, una vez, que se cayò en un pozo ciego como una novia, nadie lo querìa rescatar y se tuvo que rescatar por sus propios medios que no eran muchos sino màs bien muy pocos.
Era malìsimo ese cuento, una verdadera porquerìa, una autèntica basura porque estaba llena de palabras malas y nenes malos y papàs muy malos y muy malas madrastras y muy feas.Al principio, su madrastra se mostrò muy buena pero de a poco fue mostrando la hilacha, quiero decir, su verdadera naturaleza bestial; y es que era muy mala esta madrastra y trabajaba como maestra de escuela primaria y le escondìa la comida a nuestro hèroe.
De modo qu ecuando el protagonista de esta historia malìsima volvia a su casa de la escuela al mediodìa, no habìa nada para almorzar o estaba escondido en una habitaciòn cerrada con llave, cuya llave la tenìa precisamente la dicha maestra y madrastra que volvìa por la noche cansada de lidiar con otros niños igualmente malos.
Asì que el joven que volvìa de la escuela y no tenìa nada para comer, trepaba por el pulmòn del edificio, levantò la persiana de la dicha pieza cerrada y encontrò la comida como 40 años despuès encontrarìa una noche el expediente sumarial cuya causa le habìan armado como represalia por sus denuncias de maltrato laboral. Pero esta es otra historia y no nos adelantemos ni nos vayamos por las ramas, como quien dice.
Què feo era este cuento que podrìa haber empezado:
Habìa una vez un joven que sufrìa mucho porque su madre y su abuela habian muerto de pronto y quedò sometido a los maltratos de su perverso padre y de su igualmente odiosa madrastra.
Sufrìa mucho, sollozaba por las noches para afuera o hacia adentro: en su corazòn.
Hoy (2025) su padre ha muerto definitivamente y si bien ya no sufre por su culpa, extrañamente lo extraña porque a pesar de todo lo señalado renglones màs arriba lo queria mucho pues era su biològico padre. De su madrastra no se sabe nada aunque una vez pelotudeando la vio en Facebook. La encontrò. Pero no le mando ningùn mensaje.
Y este es el cuento màs malo existente.
O al menos uno de los peores.
Puro palabrerìo.
Taller de poesia sexual Caballito
las luminarias de la noche, las sonrisas, los placeres diversos, los orgasmos
varios: el intento frustrado de maniatar a la dama a la cama, la dama amordazadacon amores perros, besos robados a la luz de la luna, màs amores perros
sexo en almìbar, sexo con variaciones, sexo saxo, saxo sexo: ojos que no ven, panzas
llenas, galàn que mata billetera, aventuras en el microcentro profundo, pelotas
que ruedan en el tiempo, monedas que giran, ceca o cara, cruz o cara, video clips
video juegos: en el shopping damos vueltas, divagamos, desvariamos y deliramos
a lo loco, locos lindos o feos, furiosos, y otra vez el cuerpo de la mujer desnuda
cuyas carnes estàn llenas de besos y mordiscos, eso que sale del cuerpo, eso que
emerge extrañamente, esos fluidos, esas raras sustancias viscosas, esas materias
esos maternos materiales, esas maternales matrices: labios pegados en medio de la
noche o de la tarde tòrrida, en medio de la mùsica, sumergidos en las melodìas: esos
deseos y esos placeres, esos gemidos, esa boca entreabierta, esos espasmos, esos ojos
vendados, esos ojos dormidos de la mujer desnuda y dormida, su boca abierta, su lengua.
Muerte de la modelo top
Fantasìas vagamente sexuales en las tardes de verano, amores de verano o de
invierno: la visita a los lùgubres lòbregos albergues transitorios, a los hotelesalojamiento o de pasajeros en la balnearia ciudad: la leche chocolatada y los
emparedados de jamòn y queso con algo de mayonesa, raras mañanas en mar
del plata: caminando por esas turìsticas calles y la visita al bar para observar
un aparato de televisiòn a colores mientras pasan un video clip y me tomo una
coca cola; fumar cigarrillos y arrojar al aire aros de humo blanco, grandes volutas:
juegos sexuales olvidados en la tarde tòrrida aguantable gracias al acondicionado aire;
juegos sexuales en camas de otros, en lechos desordenados, enredados a las blancas sàbanas
juegos sexuales con anteojos de sol relojes de sol o arena o agua largos guantes de terciopelo
o satin, dedos cerrados, bellos antifaces de carnaval veneciano y los grandes fetiches que
reemplazan al falo segùn Freud, polimorfos perversos, grandes zapatos de alto taco,
y los cuerpos haciendo el trencito en el baile, y saltando y moviendo las manos, haciendo
las grandes coregrafìas en el salòn de fiestas y el novio muerto su cabeza estrellada contra
el suelo brillante, la rubia modelo con sus grandes y altos tacos que resbala en la gran escalera de màrmol en medio de las fiestas de fin de año y se rompe la cabeza y muere.
taller de poesia amorosa Caballito 49034485
El sexo se desenvolvìa en las tardes de verano, dentro de blancas habitaciones
de paredes caldeadas y sudorosas: en medio de varios espejos y roperos yarmarios: la cama deshecha, en el amor nos enredàbamos y desenredàbamos
mariposas en la panza y mimos, muchos mimos y caricias en el alma, en el
cuore: grandes espadas se arremolinaban sobre nuestras cabezas, y obeliscos
egipcios o porteños: nos sumergìamos en las sàbanas, en los manteles, como aquel
niño que dormìa con sus padres, se bañaba con sus padres que lo lavaban como a un
perrito o algo asì: el pelo rubio se fue volviendo negro y ahora canoso, color nieve.
De la primaria pasamos a los turbios hoteles pobres del barrio de Flores, de los piquitos
a los besos de lengua, innumerables fellatios y cunnilingus, en las tardes del verano:
los oscuros, los sòrdidos hoteles de mala o buena muerte, con gemidos, aullidos terrorìficos
y amorosos que desembocaban en ciertos mares lavatorios con jabones y detergentes
varios: despuès, el tè con leche o limòn en la confiterìa màs cercana o paqueta o la cena
en la pizzerìa cara y de muzzarella malìsima, una verdadera bazofia o porquerìa. En fin.